¿Qué es la Cirugía MISTLIF?
La Cirugía MISTLIF es una técnica de fusión lumbar mínimamente invasiva que permite acceder a la columna por un abordaje lateral unilateral (transforaminal), a través de pequeñas incisiones. Se realiza la extracción del disco intervertebral dañado y se inserta un implante (cage) con injerto óseo entre los cuerpos vertebrales, acompañado de tornillos y barras para estabilizar el segmento afectado.
A diferencia de las técnicas tradicionales abiertas, el acceso se realiza con mínima lesión muscular, reduciendo significativamente el dolor postoperatorio y el tiempo de recuperación.
¿Para qué patologías está indicada?
La cirugía MISTLIF está indicada en pacientes con:
Hernia de disco lumbar con compresión nerviosa persistente.
Estenosis foraminal o del canal lumbar con inestabilidad.
Espondilolistesis grado I o II, degenerativa o ístmica.
Síndrome discogénico doloroso.
Recidivas de hernia discal o cirugías previas con falla de fusión.
Dolor lumbar crónico asociado a degeneración de un segmento vertebral.
Beneficios destacados
Menor daño muscular y tisular, lo que se traduce en menor dolor y mejor recuperación.
Reducción de sangrado intraoperatorio.
Alta tasa de fusión vertebral (superior al 90 % en series clínicas).
Cicatrices mínimas, con mejor resultado estético.
Menor riesgo de infección.
Posibilidad de alta hospitalaria en 24 a 48 horas, en la mayoría de los casos.
Retorno temprano a las actividades cotidianas.
Resultados esperados
Alivio del dolor lumbar y radicular, con recuperación progresiva de la función.
Mejora de la calidad de vida y capacidad funcional.
Alta tasa de satisfacción a mediano y largo plazo.
Incorporación paulatina a la actividad laboral, generalmente entre las 4 y 8 semanas, según el caso.
Seguimiento posquirúrgico con imágenes y controles periódicos para evaluar la consolidación de la fusión.
Preguntas frecuentes sobre Cirugía XLIF
La MISTLIF utiliza incisiones pequeñas y preserva los músculos paravertebrales. Esto reduce el dolor, el sangrado y acelera la recuperación.
Generalmente entre 2 y 3 horas, dependiendo del número de niveles a tratar.
Entre 1 y 2 días, con posibilidad de egreso temprano si la evolución es favorable.
Como toda cirugía, existen riesgos asociados, entre ellos: infección, lesión neurológica, falta de fusión (pseudoartrosis), trombosis venosa y migración del implante. Sin embargo, la tasa de complicaciones es baja con esta técnica.