¿Qué es la Cirugía Endoscópica?
La cirugía endoscópica de columna es una técnica mínimamente invasiva que permite tratar diferentes patologías de la columna, como hernias de disco y estenosis, mediante pequeñas incisiones en la piel. Se utiliza un endoscopio (una cámara de alta definición) que guía al cirujano durante todo el procedimiento.
Esta técnica evita los grandes cortes y la disección muscular extensiva que requieren las cirugías abiertas tradicionales, permitiendo una recuperación más rápida, con menos dolor y menor sangrado.
Es una alternativa moderna, precisa y segura que ofrece resultados eficaces con menor impacto sobre el cuerpo del paciente.
¿Para qué patologías está indicada?
Hernias de disco lumbares o cervicales
Ciatalgia por compresión nerviosa
Estenosis foraminal leve o moderada
Síndrome de cirugía fallida (dolor persistente tras cirugía previa)
Quistes sinoviales o discales
Algunas recidivas de hernia discal
Indicada especialmente en pacientes que buscan una recuperación rápida con mínima agresión
Beneficios destacados
Incisión de 8 mm a 1,5 cm, con mínima lesión muscular
Menor dolor postoperatorio
Menor sangrado durante el procedimiento
Alta ambulatoria precoz: en muchos casos el paciente se va a casa el mismo día
Retorno temprano a la vida activa, incluyendo actividades laborales y recreativas
Menor riesgo de infección y cicatriz mínima
Resultados esperados
Alivio de los síntomas desde las primeras horas o días
Incorporación a actividades cotidianas en 1 a 3 semanas, según el caso
Recuperación funcional acelerada, especialmente en pacientes activos
Seguimiento clínico con control de imágenes y cuidados postoperatorios simples
Preguntas frecuentes sobre Cirugía XLIF
Sí, en la mayoría de los casos el alta es el mismo día, salvo que haya condiciones especiales
Generalmente anestesia local y sedación, aunque puede emplearse anestesia general según el paciente.
Sí, la técnica permite realizar nuevas intervenciones si fuese necesario, con bajo impacto.
La cirugía retira el material herniado y libera la compresión nerviosa, lo que suele eliminar el dolor. No previene nuevas hernias, por lo que se recomiendan ejercicios y cuidados posteriores.